El documento destaca el papel de las redes comunitarias para llevar conectividad a zonas relegadas y reconoce experiencias impulsadas por Internet Society, reafirmando su aporte para avanzar hacia una Internet más inclusiva, resiliente y centrada en las personas.
A pesar de los avances en infraestructura digital durante las últimas décadas, cerca de 2.200 millones de personas en el mundo continúan sin acceso significativo a Internet. Las razones son diversas: barreras geográficas, altos costos de despliegue, limitaciones técnicas, marcos regulatorios insuficientes y modelos de negocio que no siempre consideran a las comunidades más aisladas.
Frente a este escenario, un nuevo informe publicado por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) pone el foco en una alternativa que ha demostrado resultados concretos: las redes comunitarias, infraestructuras de conectividad diseñadas, implementadas y administradas por las propias comunidades, con el apoyo de actores técnicos, organizaciones de la sociedad civil y otros sectores.
El documento From Telecentres, Community Networks to Sustainable Smart Villages and Smart Islands: Case Studies analiza experiencias desarrolladas en distintos países y concluye que este modelo constituye una estrategia viable para llevar conectividad a territorios donde los esquemas convencionales de “última milla” no resultan sostenibles.
Un reconocimiento al trabajo colaborativo
Internet Society valoró que el informe de la UIT destaque experiencias en las que ha participado junto a organizaciones locales, entre ellas:
- TakNet, la primera red comunitaria de Tailandia.
- Common Room Network, en Indonesia.
- Wireless for Communities (W4C), impulsada por la Digital Empowerment Foundation (DEF) en India.
Esta última representa un hito para Internet Society, ya que fue su primera alianza formal en materia de redes comunitarias, iniciada en 2010 con el despliegue de conectividad en la localidad rural de Chanderi. Lo que entonces era considerado un proyecto experimental, hoy aparece reconocido por la UIT como un modelo exitoso para avanzar hacia una inclusión digital sostenible.
Conectividad construida desde las comunidades
Más que una solución tecnológica, las redes comunitarias representan un enfoque centrado en las personas. Son las propias comunidades quienes identifican sus necesidades, participan en el diseño de la infraestructura y asumen un rol activo en su operación y sostenibilidad.
Este modelo no solo facilita el acceso a Internet, sino que fortalece capacidades locales, promueve la apropiación tecnológica y genera soluciones adaptadas a las realidades culturales, sociales y económicas de cada territorio. Internet Society ha sostenido que este tipo de iniciativas son fundamentales para construir una Internet abierta, resiliente e inclusiva, especialmente allí donde persisten brechas estructurales de acceso.
Una oportunidad para Chile
El reconocimiento de la UIT cobra especial relevancia para países como Chile, donde aún existen desafíos importantes para garantizar una conectividad significativa en zonas rurales, aisladas o con baja densidad poblacional.
Para Internet Society Capítulo Chile, este informe constituye una invitación a fortalecer el debate sobre modelos de conectividad más participativos, promoviendo políticas públicas que faciliten el acceso al espectro, mecanismos de financiamiento adecuados y marcos regulatorios que permitan el desarrollo de redes comunitarias como complemento a las soluciones comerciales existentes.
La experiencia internacional demuestra que cerrar la brecha digital requiere un enfoque multisectorial, donde gobiernos, academia, sector privado, comunidades locales y organizaciones de la sociedad civil colaboren en igualdad de condiciones. Como destaca Internet Society, solo mediante este modelo de gobernanza colaborativa será posible avanzar hacia una Internet verdaderamente para todas las personas y acercar la conectividad a los millones que aún permanecen desconectados.
